Búsqueda
"No me poseo sino aquí, en tu abismo,
que envolviéndome todo, eres mi centro,
pues eres Tú más yo que soy yo mismo".
Miguel de Unamuno
Andaba yo vagando
sin rumbo y sin orilla.
El ancho mar era la tierra
donde encontrarte se me antojaba inerte.
¿Inerte Tú, si eres la vida,
el sol que me calienta,
la luz enamorada, la gota de rocío?
¿Inerte, si es con tu voz
que ungida de alegría,
me llamas a tu lado
en cada despertar de un nuevo amanecer
día tras día?
Ahora sé que antes de descubrirte
eras Tú quien en silencio me seguía.
Te arropaste de brisa, de flor, de aliento
y te envolviste en corazón henchido de ternura,
en manos de caricia.