Insomnio
Cómo comprendo el dolor,
ese dolor profundo que no mata,
que hiere, que golpea y azota el alma,
sin apenas dar tregua
a que podamos quejarnos.
Cuánto sé de esas noches
en que el silencio te abrasa,
y las horas son tan lentas
que parece que no avanzan.
Todo es soledad, temor, no hay calma;
sólo deseo yo que la paz circunde
su mente atormentada.
Una paz tibia, azul, serena y blanca;
tan blanca y tan azul
como el color del alba.