Se descalzó el silencio
Se descalzó el silencio
y pasó de puntillas
muy quedito, quedito
para no despertarle.
Es que duerme mi niño
en su cuna de plata,
reposado y tranquilo
entre sábanas blancas.
Le acaricia la luna
su carita rosada,
los naranjos en flor
le perfuman la estancia.
Duérmete, vida mía,
que te vela tu ángel;
Duerme y no te despiertes